Hasta que la muerte nos separe...

Estoy pensando en pedir la nulidad matrimonial.
No soy Rociito claro, me puede costar un poco, pero es una idea que ultimamente no se me va de la cabeza.
Me case tan enamorada.... tampoco soy de esas que soñaba toda la vida con casarse de blanco y todo eso, pero si que me veía dentro de unos años mirando las fotos de boda con mis hijos y recordando con mi marido aquel día... ahora las fotos estan escondidas en lo alto del armario, y como no he tenido hijos tampoco tendre a nadie a quien enseñárselas, claro.
Lo que me planteo es lo siguiente:
Si yo me case enamorada, con el firme proposito de que fuera para toda la vida, y con la ilusión de tener una familia, ¿es justo entonces que ahora tenga que rellenar la casilla de "separada" cuando me preguntan por el estado civil?
Es decir, si me siento engañada por alguien que me prometió amor eterno (no me lo invento, que más de una vez me lo dijo) y que luego al año de casarnos se dio cuenta de que su tabla de Snowboard le ponía más que yo, ¿es justo que tenga que estar de por vida unida a él como su ex-mujer???
Por eso he decidido pedir la nulidad. Yo no elegí separarme, lo hizo él y me vi obligada por las circunstancias. Por eso creo que yo debería poder elegir si quiero volver a mi estado de soltera, no por capricho sino porque me siento estafada, es como si me hubiesen marcado de por vida, como un tatuaje que no se quita y que cada vez que lo ves te recuerda que en otro tiempo fue bonito y lo lucias con orgullo.
Bueno, me gustaria que esto no fuese un monólogo, si alguien ha pasado por esto y lo ha conseguido sin dejarse un riñon en ello, estaré dispuesta a intentarlo

2 Comments:
Bueno, reina ¡recibe mi bienvenida! Creo que por la blogosfera somos muchos los corazones rotos y, a mí por lo menos, me ayuda conocer las experiencias de otras personas. Yo no estoy en tu mismo caso; no hubo boda, aunque sí muchos años de ocmpartirlo todo y mucha decepción. Tú quieres sentirte soltera... y yo me siento separada, aunque no tenga que ponerlo así en los papeles. La verdad es que eso de los "estados civiles" me parece algo bastante tonto y yo ni caso le hago. Pero, oye, si quieres la nulidad... a por ello. Te seguiré. Espero que no seas tan perezosa como yo, que sólo escribo cuando me dan calambres.
¡Gracias por visitarme otra vez! La verdad es que nuestra historia tiene puntos en común, por lo que parece. Yo trabajo mucho (porque me gusta) y eso hace que los días laborables sean llevaderos... No así el fin de semana. Mi separación no tuvo que ver con terceras personas, ni con drogas, ni con nada especial. Simplemente, se acabó.... ¡y el carnet de conducir!!! Yo lo obtuve hace muy poco. Nunca me interesó un pimiento, y, mientras estuve en pareja, no lo necesité. Ahora sí que lo necesito, pero sigue sin gustarme nadita. Evito coger el coche todo lo que puedo.
En lo que hay diferencias claras en el asunto de las amistades. Yo, como tantas, me centré en el trabajo y en mi pareja y fui descuidando el núcleo de amigos. Conocí a mucha gente con mi ex-, pero sus amigos eran básicamente suyos, y con él se quedaron. Así que, tras la separación, no me sentí arropada por mucha gente, ni tuve amigos que me sacaran de casa. Tuve un trabajo extra: Crear otra red de amistades. Y en eso estoy.
Un saludo, otra vez... Date una vuelta por los blogs... Los hay estupendos. Comenta, apunta, discute... Eso hará que tu blog sea también más comentado y te animará a escribr.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home